Alergia al polen

April 24, 2018

Con la llegada del buen tiempo comienza la temporada de alergia y una de las más comunes en primavera es la alergia al polen. 


Afecta a cerca de 8 millones de españoles, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Crónica (SEAIC), y se da con mayor frecuencia en ambientes urbanos que rurales ya que la contaminación atmosférica favorece su efecto.
 

Las alergias primaverales pueden convertir esta maravillosa estación en una auténtica pesadilla en la que reinan los ojos llorosos, las narices goteantes y los picores de garganta.

 

 

 

¿Qué es la alergia? 

Una alergia es una respuesta inmunológica o defensiva frente a una sustancia que, por norma general, no provoca ningún tipo de reacción en la mayoría de las personas.
 

¿Qué es el polen?

Es la partícula que emiten las plantas con flor masculinas para fecundar a las femeninas. Durante la polinización, una sola planta produce miles de granos de polen, que no se ven a simple vista, que son los principales responsables de las alergias primaverales.

 En España, el polen de las gramíneas  se esconde detrás de la inmensa mayoría de las alergias primaverales. El Comité de Aerobiología de la SEAIC destaca que la sensibilización a este tipo de plantas predomina en el Centro y el Norte del país, mientras que en el litoral Mediterráneo la presencia de Parietaria judaica (una maleza) relega la alergia a las gramíneas en un segundo plano. En el Sur de España, la alergia al polen del olivo es también frecuente.

 

Las concentraciones de polen en el ambiente dependen en gran medida de las condiciones climatológicas de la región en la que nos encontremos, especialmente de las lluvias que se hayan registrado.  Cuanto menos llueva, más intensas serán las alergias, ya que la atmósfera no ha podido limpiarse. Aunque la lluvia puede resultar un arma de doble filo ya que, aunque limpia la atmósfera, también puede favorecer la floración.

 

 

Los principales síntomas de la alergia al polen son los siguientes:

  • Conjuntivitis

  • Picor en nariz, garganta y paladar

  • Congestión nasal y estornudos

  • Dificultad para respirar, tos y pitidos.

Existen dos métodos que permiten tratar la alergia al polen:

 

  1. La inmunoterapia, más conocida como vacuna de la alergia. Este tratamiento consiste en la administración -por vía subcutánea o sublingual- del elemento que provoca la alergia en dosis cada vez más elevadas, hasta un máximo preestablecido por el médico especialista en Alergología. Este proceso puede durar entre 3 a 5 años y es el único tratamiento capaz de mejorar la alergia e incluso puede lograr que esta desaparezca. 

  2. Los antihistamínicos: son unos medicamentos que permiten aliviar los síntomas de la alergia. Estos fármacos bloquean la acción de la histamina, una sustancia química que genera nuestro cuerpo que provoca síntomas propios de la alergia. Además de en las reacciones alérgicas, esta sustancia también interviene en la secreción de jugos gástricos y en la regulación de los ciclos del sueño.

Es muy importante que acudas al médico y no te administres tu solo los medicamentos. 

En la Farmacia María Auxiliadora estaremos encantados de ayudarte. 

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